Cuando decidió volver a sí misma

Cuando decidió volver a sí misma

Durante mucho tiempo, Nelly sentía que su vida estaba fuera de control.

Por fuera parecía que todo estaba bien. Trabajaba, tenía responsabilidades, hacía planes y trataba de seguir adelante como cualquier otra persona.

Pero por dentro era diferente.

Se levantaba cansada, corría todo el día de un lado a otro y terminaba sus noches con la sensación de no haber hecho suficiente.

Su casa estaba desordenada. Sus horarios no tenían estructura. Comía a cualquier hora, dormía mal y constantemente dejaba para después aquello que realmente quería hacer.

Y su mundo interior tampoco encontraba calma.

Tenía demasiados pensamientos, preocupaciones, dudas y cosas pendientes.

Había dejado de escucharse.

Incluso aquellas cosas que antes le daban alegría habían comenzado a perder importancia.

Un día, después de una semana particularmente difícil, Nelly se sentó en el borde de su cama y pensó:

"Necesito hacer algo diferente."

No sabía exactamente qué.

No buscaba transformar su vida de la noche a la mañana. Solo quería sentirse un poco mejor.

Entonces comenzó con algo muy sencillo.

Cinco minutos.

Cada mañana se sentaba en silencio, cerraba los ojos y respiraba lentamente.

Al principio su mente no se callaba.

Pensaba en el trabajo, en el dinero, en las cosas que tenía pendientes, en conversaciones del día anterior...

Pero continuó.

Algunos días meditaba cinco minutos.

Otros, diez.

Y poco a poco comenzó a descubrir algo que había olvidado:

podía detenerse.

 Después llegó el aroma

Una amiga le habló de la aromaterapia y le regaló un pequeño frasco de aceite esencial de lavanda.

Nelly comenzó a utilizarlo como parte de su momento de meditación.

No esperaba ningún milagro.

Simplemente disfrutaba del aroma y de ese pequeño ritual que había creado para sí misma.

Encendía una luz tenue, respiraba profundamente, colocaba unas gotas de su aroma favorito en su difusor y se permitía estar presente.

Aquellos minutos comenzaron a convertirse en su momento favorito del día.

Algo empezó a cambiar

No ocurrió de repente.

Fue mucho más sencillo que eso.

Nelly comenzó a dormir un poco mejor.

Después empezó a organizar sus mañanas.

Dejó de revisar el teléfono apenas despertaba.

Comenzó a caminar.

Ordenó poco a poco su casa.

Volvió a leer.

Retomó proyectos que había abandonado.

Y, sobre todo, comenzó a observar sus pensamientos en lugar de dejar que cada pensamiento dirigiera su vida.

Descubrió que muchas veces no necesitaba cambiar todo lo que estaba a su alrededor.

Necesitaba comenzar por cambiar la manera en que se relacionaba consigo misma.

Un año después

Cuando Nelly miró hacia atrás, casi no podía creerlo.

Su vida no era perfecta.

Seguía teniendo problemas.

Seguía teniendo días difíciles.

Seguía enfrentándose a incertidumbres.

Pero había algo completamente diferente.

Ahora tenía herramientas para regresar a su centro.

Había aprendido a hacer pausas.

A respirar.

A escuchar.

A cuidar su espacio.

A disfrutar de pequeños momentos.

Y aquello que comenzó como cinco minutos de meditación y un aroma agradable terminó convirtiéndose en un estilo de vida más consciente.

Sus relaciones mejoraron.

Comenzó a tomar decisiones con mayor claridad.

Volvió a disfrutar de cosas sencillas.

Incluso aquellos proyectos que durante años había postergado comenzaron a avanzar.

No porque la aromaterapia o la meditación hubieran solucionado mágicamente todos sus problemas.

Sino porque Nelly comenzó a estar presente en su propia vida.

Y cuando una persona empieza a escucharse, muchas cosas pueden comenzar a cambiar.

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